Uno de los trompetistas más virtuosos y expresivos de la historia de la música cubana — Chocolate Armenteros tendió un puente entre la tradición del son y el jazz y la salsa, influyendo en los músicos de vientos de todos los géneros y generaciones.
Alfonso "Chocolate" Armenteros inició su carrera en Cuba antes de emigrar a Nueva York, donde se convirtió en una figura clave tanto en el jazz latino como en la salsa. Su forma de tocar estaba arraigada en la tradición trompetística cubana, pero incorporaba vocabulario jazzístico de una manera completamente propia — cálida en timbre, inventiva en el fraseo y siempre rítmicamente fundamentada en la clave.
Trabajó con Charlie Parker, Tito Puente y decenas de otras figuras importantes, y es uno de los pocos trompetistas nacidos en Cuba que alcanzaron igual reconocimiento tanto en el mundo del jazz como en el de la música popular cubana. Sus grabaciones demuestran el alcance de lo que puede hacer un trompetista cubano cuando la tradición está completamente interiorizada.