Uno de los pianistas cubanos contemporáneos de mayor proyección internacional — Roberto Fonseca tiende puentes entre la tradición afrocubana, el jazz y las influencias contemporáneas con una voz que es enteramente suya.
Fonseca creció en La Habana, se formó en el Instituto Superior de Arte y desarrolló un estilo pianístico que bebe por igual de la tradición clásica cubana, la música religiosa afrocubana, el jazz y la música popular bailable. Alcanzó proyección internacional en parte gracias a su trabajo con el proyecto Buena Vista Social Club antes de consolidarse como solista.
Sus grabaciones muestran cómo suena un pianista plenamente inmerso en la tradición afrocubana cuando también está familiarizado con el mundo musical más amplio. La sofisticación rítmica — la forma en que su mano izquierda sostiene el patrón de bajo mientras la derecha improvisa libremente — proviene directamente de la tradición cubana de tocar el piano como un instrumento percusivo-melódico, no puramente armónico.