Obatalá es el Orishá de la pureza, la sabiduría y la creación. Es el padre de todos los Orishás y el escultor que moldeó el cuerpo humano con arcilla.
Obatalá es el dueño de todas las cabezas (orí) y gobierna la mente y la claridad de pensamiento. Es tranquilo, digno y anciano — la encarnación de la paciencia y la sabiduría. Rechaza todo lo que sea impuro, ruidoso o violento.
Obatalá tiene múltiples caminos (caminos), cada uno un avatar distinto con diferente carácter y a veces diferentes toques. Algunos caminos son ancianos, otros son jóvenes guerreros, otros son aspectos femeninos.
Toques habituales:
Carácter general: lento, mesurado y digno. Los toques de Obatalá son típicamente los más tranquilos y solemnes de todo el repertorio batá — un contraste deliberado con el trueno de Changó o el fuego de Ogún.
Obatalá recibe un respeto y deferencia especiales en todas las ceremonias. Los vestidos de blanco, los ancianos y cualquier persona con una condición mental caen bajo su protección. El alcohol está prohibido cerca de sus ceremonias y objetos sagrados.
El baile de Obatalá es lento, suave y fluyente — brazos extendidos, movimientos deliberados y delicados. Es uno de los bailes de Orishá técnicamente más refinados, que requiere control y quietud en lugar de energía explosiva.